LOS PARTICIPANTES EN UN CRIMEN.



Para poder conocer los participantes que han tenido que ver en un crimen el investigador deberá reunir los conocimientos necesarios y utilizarlos sistemáticamente ordenados para poder estudiar y predecir cuándo, quién o quiénes pueden ser los autores del crimen que se está investigando.
El lugar de los hechos es el fiel testigo mudo de quién o quiénes pueden ser el autor o autores del crimen. Dependerá así del investigador, la fiel aplicación del método científico, la ubicación, protección, recolección, documentación e interpretación de todos los caracteres indiciarios.
Es importante la participación de un buen fotógrafo que debe intervenir antes de que los elementos sean tocados, movidos, etc. a los fines de poder documentar así, el aspecto original del lugar y situación de los diversos elementos, tomando como referencia elementos fijos según se manifestara en la técnica de inspección ocular.
El fotógrafo debe ser un experto en la técnica, con iniciativa personal, quien deberá conocer en detalle los pasos aplicables en cada momento y según el hecho que se tratare y los elementos o accesorios fotográficos específicos con que deberá contar, a fin de cumplir con total eficiencia su labor. Asimismo, en todos los casos, deberá estar dirigido por el responsable de la investigación, a fin de desarrollar y aplicar con rigor técnico los métodos científicos de investigación y documentación de evidencias.
• El investigador observa, estudia, analiza y obtiene material sensible e información de los pequeños indicios, interpretando su presencia y génesis. Investiga sus causales y mecanismos de acción del hecho.
• Reconstruye las secuencias lógicas y reales de la forma de actuar, para demostrar científicamente la naturaleza delictiva.
• Aportará las pruebas materiales para la identificación de sus autores, proporcionando material científicamente probado, que sirven al Juzgador para determinar la culpabilidad o no del sujeto o sujetos participantes del crimen.
Cuando el investigador llega a la escena del crimen procede en círculo en torno al crimen, procurando concentrarse en diversas preguntas:
¿Cómo encontrar al criminal desde lo que le sucedió a la víctima?
¿Si se usaron ligaduras para controlar a la víctima, forma y posición de los nudos?
¿Qué hizo la víctima antes y después de ser atacada?
¿Qué muestras se han tomado del escenario del crimen o si se ha movió el
escenario?
Mientras el investigador analiza la escena del crimen, está obteniendo información del “modus operandi”.

Principalmente en la escena se protege el lugar por dos razones:
• la investigación contribuye a constatar la lógica sospecha de lo ocurrido
• y por otra parte debemos proteger a la víctima o familiares de esa información.
Desde la perpetración misma del crimen se debe salvar la dignidad de la víctima, tapándola con una sabana. Se trata de evitar futuros errores entorno a la posición, ubicación y condiciones de la víctima. En suma, la intención muchas veces en el escenario es autocrítica, como por ejemplo ocurre en los suicidios, tal vez no se encuentre la nota del suicidio y ello puede ser visto como un homicidio.
El delincuente intentará desviar la investigación, casi nunca actúan como espera la víctima, así algunos se acercan solo en el momento del crimen, pero otros se acercan o se relacionan con la víctima. Estas personas cuando toman contacto con la Policía, deciden intentar conducir la investigación a su conveniencia, usualmente colaboran extremando su interés en el descubrimiento de los hechos con la única intención de distraer. Por eso el investigador nunca
debe eliminar a los sospechosos por su forma de actuar. El asesino o asesinos intentarán arreglar la escena del crimen para que parezca otra cosa. En tanto el delincuente profesional actúa en muchas direcciones y no tiene tiempo de armar las piezas lógicamente. Estas inconsistencias no ayudan a la reconstrucción de la escena, lo que conoce el investigador para evitar cometer el error de aceptarlas alterando los hechos.
Sucede que el investigador busca en toda la escena del crimen indicios individuales, en el contexto del complejo escenario: toda evidencia de la actividad del asesino, la víctima y la posición del cuerpo.
Las evidencias auxiliares, ayudan a aclarar hechos confusos; ejemplo, aunque el robo aparezca como motivo, el delincuente deja detalles inapropiados para la escena del crimen. Pero el inventario de la escena del crimen determina si el delincuente robo efectos de difícil transporte como TV y electrodomésticos.
Además examinando la escena del crimen, nos revelan pequeños elementos de fácil transporte y de gran valor (joyas, monedas de colección).
El investigador valorará subsecuentemente estos hechos, así como el punto de entrada, ¿El punto de entrada, le da sentido al hecho? , si el delincuente entra en la casa a través de la ventana de un piso alto, esta forma de entrada no le es fácil.
¿No tiene que buscar una entrada menos complicada? ; ¿Por qué el delincuente aumenta la oportunidad de ser visto por testigos que podrían alertar a la Policía? El investigador considera al colocarse en el lugar del delincuente, el elevado riesgo de cometer el crimen durante el día en una zona poblada. Aunque la escena del crimen sea la residencia, es necesario evaluar cualquier signo obvio de trabajo que arroje luz en la calle, casa, o cualquier otro lugar, etc.
El análisis de la escena del crimen revela la excesiva actividad del delincuente, para dar una apariencia que no deje claro el motivo del crimen. Por eso teniendo en cuenta las numerosas inconsistencias halladas en la escena del crimen, se realiza un análisis, y los investigadores concluyen.
Los resultados del forense también señalan el caso investigado hacia la consideración de la escena. El ataque personal levanta sospechas especiales aunque el botín material aparece como motivo inicial. El atraco incluye el uso de arma de fuego, de oportunidad, estrangulación manual, ligaduras o una paliza y golpes más allá de lo necesario para causarle la muerte. En otras palabras ejecutado con el daño necesario para el crimen.
Homicidios sexuales o domésticos comunes permiten al forense encontrar y cerrar el círculo del atraco personal.
EL SELLO PERSONAL.
La violencia repetida del delincuente a menudo describe elementos de información sobre su conducta criminal durante la comisión del delito, su sello personal. La conducta criminal es única y es parte integral del delincuente y va más allá de la acción necesaria para cometer el crimen. Fantasías del delincuente muchas veces dan principio al crimen violento.
Según y cómo el delito crece, se desarrolla y muere, ellos desarrollan la necesidad de expresar esas fantasías violentas. Cuando su finalidad esta fuera de lo lógico, en algún aspecto de cada crimen, se demuestra una única expresión personal de ritual basado en su fantasía.
Sin embargo, cometido el crimen no queda satisfecho y necesita delinquir y si es completamente insuficiente, va más allá de su alcance, el origen y su desarrollo es ritual. Cuando el crimen se manifiesta en la escena como ritual, él tiene que dejar su sello personal.
En la escena del crimen se puede identificar el sello personal. Básicamente la escena revela características peculiares del delincuente o delincuentes que lo colocan en el crimen y su comisión.

Por ejemplo el violador demuestra su sello personal en la forma de dominar, manipular y controlar durante su consumación del asalto sexual, ya sea en forma física o verbal.
El uso excepcional de un lenguaje vulgar y repetido, abusivo contra la víctima, forma parte de un sello personal. Cuando el violador prepara su argumento para con su víctima es casi siempre igual.
El uso excesivo de la fuerza física, nos informa sobre aspectos de la forma de sello personal, es la forma de llevar a cabo la sexualidad complicada en el delincuente, repite en un orden específico la actividad sexual en las distintas víctimas, señala aspectos constantes y resultados y resistencia por parte de la víctima.
Sin embargo el aspecto más desarrollado de su sello personal se ve igual en los casos de deseo de matar, en la ejecución mayor mutilando posmorten, realizando una progresión de crimen a crimen.
El investigador puede ser capaz de identificar señas particulares del hecho. Los delitos violentos suponen un elevado riesgo de descomposición del cuerpo de la víctima, lo que complica el reconocimiento de las señas particulares del delincuente.
En el estudio de un caso se encuentra con aspectos ficticios. Ello hace que se utilice diferentes aspectos del SELLO PERSONAL. El violador entra en la casa y toma a la mujer y a su esposo cautivo, lleva a la esposa al cuarto contiguo y la viola.
En otra situación el violador entra en la casa, ordena a la mujer que llame a su esposo y le diga que venga a la casa. Una vez que llega el marido, el violador lo ata a una silla y lo fuerza a mirar la violación y la muerte.
El asesino satisfizo su fantasía no solo con violar, sino con asesinar y humillar al dominado. Su forma despiadada forma su SELLO PERSONAL.
ENLACE ENTRE LOS CASOS.

Cuando se intenta ligar casos, se juega un rol importante. Sin embargo hay que tomar precauciones, no debe usarse como único criterio para conectar los crímenes especialmente cuando son alterados en la repetición del crimen. La experiencia así lo indica y debe aprenderse.
Usualmente el primer delito difiere considerablemente de los sucesivos. Sin embargo las señas particulares se pueden verificar igualmente, ya sea en el primer delito o uno cometido diez años después. El ritual puede evolucionar, pero su base es la misma. Las SEÑAS
PERSONALES no recibirán gran consideración en la similitud de víctimas no obstante si no las descontamos como probable enlace de los casos de delito en serie. Físicos similares de las víctimas a menudo no es lo más importante, especialmente cuando se trata de crímenes realizados con ensañamiento. El delincuente expresa un ensañamiento total en el crimen ritual, no por el ataque en su víctima, sino posee particularidades características de trato.

CONCLUSIÓN.

Todos los hechos que hemos descrito nos darán una importante información, tanto en lo referente al número de personas que han perpetrado bien el atraco o bien el asesinato; así como el número de delincuentes, la conexión entre ellos, quien es el líder, el número de colaborador o colaboradores, etc.
Los pequeños detalles nos mostrarán si el asesino o asesinos buscan el desviarnos el móvil de sus actos; también la forma de intentar engañarnos es una huella que dejan, porque nos dará a entender tanto su formación como su astucia.

Wikipedia

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